20 dic 2012


Por cada abrazo que damos, dos ángeles ríen a carcajadas.
Por cada segundo de mal humor, un ángel tiembla de miedo.
Por cada ‘’te quiero’’ sincero, un ángel sueña despierto.
Por cada sentimiento de odio, un ángel muere en soledad.
Por cada cosa que compartimos, dos ángeles juegan a detener el tiempo.
Por cada infidelidad, un ángel se pierde en el infinito laberinto del amor.
Por cada vez que decimos ‘’me rindo’’, un ángel se paraliza de miedo.
Nada sería más lindo que dejar de hacernos sufrir así. Los ángeles tenemos sentimientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario