Por cada abrazo que
damos, dos ángeles ríen a carcajadas.
Por cada segundo de
mal humor, un ángel tiembla de miedo.
Por cada ‘’te
quiero’’ sincero, un ángel sueña despierto.
Por cada
sentimiento de odio, un ángel muere en soledad.
Por cada cosa que
compartimos, dos ángeles juegan a detener el tiempo.
Por cada
infidelidad, un ángel se pierde en el infinito laberinto del amor.
Por cada vez que decimos
‘’me rindo’’, un ángel se paraliza de miedo.
Nada sería más
lindo que dejar de hacernos sufrir así. Los ángeles tenemos sentimientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario