No me está gustando nada que el mundo intente ponerse en mi lugar.
Déjenme acá, si puedo lo manejaré, sino...
Mi lugar es uno sólo. Más no entran. Así que estoy bien así, no quiero que nadie intente calzarse los mismos zapatos que yo, porque no me está sirviendo.
Si al fin y al cabo las nubes siguen tan negras como antes que lloviera, y tan similares a la lluvia pasada.
Siento que empiezo a extrañar la luz del sol, los rayos entrando por la ventana.
Aunque acepto que me gusta la lluvia casi tanto como mi sonrisa cuando es generada por esos rayos... que tanto tardan en asomar. En volver.
Que impaciencia dios mio, quién me manda a no animarme a ver las cosas de una manera diferente, a respirar todo este aire de otra forma, a buscar otro camino que me lleve de nuevo al comienzo!
Fueron tan lindos esos abrazos... No cabía lugar a dudas. No había nada más. Nadie más. Eras VOS. Ni siquiera estaba yo.
Y en ese momento el sol supo como brillar.
Y no pudo haberlo hecho mejor.
Volvamos a caminar de la mano, que todo parecía mas perfecto cuando lo hacíamos.
''Que placer verte otra vez''.
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