Rodean la atmósfera palabras totalmente mudas.
Gritan en un silencio sepulcral.
Todo se mueve, nada se ha movido.
Y baila nuestra magia el dulce ritmo del
viento.
Y cómo expresarte de la forma más correcta, sin
cometer el más mínimo error.
Cómo entenderme, como no hacerlo.
Todo se mueve nuevamente.
Los colores se mezclan, juegan entre ellos. Los
árboles crecen y parecen no tener fin. Las nubes pasean y van de un lado a
otro. Las voces se vuelven silenciosas, nadie escucha nada, nadie habla.
Yo no escucho. Ni veo. No siento. No sigo. No
avanzo. No capturo. No tomo. No coincido. No puedo.
No. Ya no. Nunca más.
Desde ese primer momento.
No podía ser de otra forma. No hay otra forma.
Todo se aclara de repente.
Tus colores renuevan la suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario