29 may 2013

Y de repente todo toma color.
El brillo permanente en los ojos. La sonrisa dibujada en la cara. Los nervios. La inseguridad. La maldita inseguridad.
Y esos malditos golpes en la panza que produce cada palabra.
Y la espera, ay la espera. La espera que vale la pena.
Mucho.
Vos tan allá, yo tan acá.
Los dos tan pero tan.

Acá, o allá, los dos.

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