De vereda a vereda y
sin cordón,
se está jugando el milagro del día.
Escupe una sonrisa de ojos negros
y sueña que esta noche una alma buena
la arranque del bar.
Es 29, y febrero
le arranca el hígado a los distraídos.
Pero cuando unos ojos te miran así,
difícil darse cuenta de que lado
se agarra el puñal.
Quizás vivas un cuento de hadas
en castillos de cartas marcadas,
quizás no tenga premio quien juegue su mano peor.
Y pensar que pensaban que nada importaba...
Y que había tanto por perder, que nunca apostaron nada.
Y no se lastimaron, no llegaron a nada.
No tuvieron los huevos
para quererse como se quiere
cuando se quiere tanto
que te hace doler...
rmal'>� n s � _ `R� t-size:18.0pt;font-family:
"Footlight MT Light";mso-bidi-font-family:Vrinda'>se está jugando el milagro del día.
Escupe una sonrisa de ojos negros
y sueña que esta noche una alma buena
la arranque del bar.
Es 29, y febrero
le arranca el hígado a los distraídos.
Pero cuando unos ojos te miran así,
difícil darse cuenta de que lado
se agarra el puñal.
Quizás vivas un cuento de hadas
en castillos de cartas marcadas,
quizás no tenga premio quien juegue su mano peor.
Y pensar que pensaban que nada importaba...
Y que había tanto por perder, que nunca apostaron nada.
Y no se lastimaron, no llegaron a nada.
No tuvieron los huevos
para quererse como se quiere
cuando se quiere tanto
que te hace doler...
No hay comentarios:
Publicar un comentario