¿En qué momento fue
que tiré todo por la borda para dedicarme pura y exclusivamente a sufrir?
Dicen que no vale la
pena.
En mi forma de ver el
mundo, al sufrimiento no se le saca provecho, más que el de aprender de cada
paso que das; al sufrimiento se le busca el motivo.
¿Y en qué momento deje
que te convirtieras en la justificación de mis lagrimas?
Creo que todo pasó esa
primera vez que lo vi. Y a partir de una
simple mirada no deje que nadie más ocupara ese lugar.
Tu sonrisa es un
recuerdo cada vez menos vívido que planeo no olvidar.
Pero el tiempo sigue
corriendo y la gente pasa y pasa como si la vida no pasara. Pero la vida pasa.
¿Pasas?
Veni, entra a mi vida,
entra a mis zapatos. ¿Qué sentís?
El día que me decido a
tomar prestado otro espacio para alguien mas, ese ‘’alguien’’ me saca mas
sonrisas de las que había planeado.
Y vos te empezabas a
alejar. Y eso me gustaba. Mucho.
Por cada lágrima que
te había dedicado había una nueva sonrisa ahora.
Pero como toda
felicidad en mi vida, a las sonrisas se las llevó el viento.
Y a vos jamás te volví
a ver.
¿Y ese alguien? Va y
viene!
Volvió antes que su
lugar fuera reemplazado. Lo tomó y se fue.
Ahora estoy esperando
de nuevo su reclamo.
¿Y vos? Me pregunto lo
mismo, ¿qué será de vos?
Tus abrazos ya no me
pertenecen. Nunca lo hicieron.
Tus labios dejaron su
huella en los míos, pero los míos fácilmente fueron reemplazados.
Ahora estás bien. ¿Y a quién engaño? ¿Importa acaso algo más que eso?
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