11 jun 2012

¿En qué momento fue que tiré todo por la borda para dedicarme pura y exclusivamente a sufrir?
Dicen que no vale la pena.
En mi forma de ver el mundo, al sufrimiento no se le saca provecho, más que el de aprender de cada paso que das; al sufrimiento se le busca el motivo.
¿Y en qué momento deje que te convirtieras en la justificación de mis lagrimas?
Creo que todo pasó esa primera vez que lo vi. Y a partir de una simple mirada no deje que nadie más ocupara ese lugar.
Tu sonrisa es un recuerdo cada vez menos vívido que planeo no olvidar.
Pero el tiempo sigue corriendo y la gente pasa y pasa como si la vida no pasara. Pero la vida pasa.
¿Pasas?
Veni, entra a mi vida, entra a mis zapatos. ¿Qué sentís?
El día que me decido a tomar prestado otro espacio para alguien mas, ese ‘’alguien’’ me saca mas sonrisas de las que había planeado.
Y vos te empezabas a alejar. Y eso me gustaba. Mucho.
Por cada lágrima que te había dedicado había una nueva sonrisa ahora.
Pero como toda felicidad en mi vida, a las sonrisas se las llevó el viento.
Y a vos jamás te volví a ver.
¿Y ese alguien? Va y viene!
Volvió antes que su lugar fuera reemplazado. Lo tomó y se fue.
Ahora estoy esperando de nuevo su reclamo.
¿Y vos? Me pregunto lo mismo, ¿qué será de vos?
Tus abrazos ya no me pertenecen. Nunca lo hicieron.
Tus labios dejaron su huella en los míos, pero los míos fácilmente fueron reemplazados.

Ahora estás bien. ¿Y a quién engaño? ¿Importa acaso algo más que eso?



No.

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